Vuelvo a daros la matraca con el viaje a NY… ¡Yupiiiiii! A medida que va pasando el tiempo y cuanto más lo recuerdo, más grande es la sensación de atracción hacia la ciudad y más ganas tengo de volver. Espero poder hacerlo algún día, porque con lo que me ha costado ir una primera vez…
Lunes 6 de octubre
Fue un día poco turístico y dedicado casi completamente a las compras. Nos hubiera venido genial la limusina para darle un toque de glamour al asunto y… para no ir cargando con las bolsas todo el día
Empezamos pisando por primera vez Times Square porque yo quería ir a la tienda que la Virgin tiene allí a comprar CD’s. ¿Cuántas veces habremos visto en el cine y la televisión esta zona llena de luces, de anuncios y de pantallas gigantes? Millones, pero aún así me impresionó; con todos los teatros por los alrededores, cantidad de tiendas de souvenirs… Tiene un ambientazo genial tanto de día como de noche, hay multitud de personas (de lo más variopinto) a cualquier hora del día.

(Pincha en las miniaturas para ver las fotos en grande)
Entramos en la tienda de la Virgin y aluciné… Tengo dos grandes vicios: comprar camisetas y comprar CD’s. Entrar en esa tienda fue algo parecido a entrar en el paraíso. Es taaan grande, hay tantísimos CD’s, DVD’s, juegos y todo tipo de merchandising relacionado con artistas que no sabía ni por dónde empezar a mirar. La idea era comprar la discografía completa de mi querido Omarion (porque en España no se venden sus discos) pero no pude resistir la tentación y terminé llevándome también los dos últimos discos de Mariah Carey, y los últimos de Mary J Blige y Rihanna. Siete CD’s en total. Sí, me apasiona la música negra
De allí (tuvieron que sacarme casi de los pelos) nos dirigimos a los almacenes Macy’s. La empresa con la que contratamos la limusina nos había regalado una tarjeta con la que te hacen el 11% de descuento por ser extranjero y había que aprovecharla. Por si alguien que vaya a ir a Nueva York lee esto, que sepa que esa tarjeta también te la dan directamente en Macy’s, en atención al cliente. Y si no recuerdo mal, creo que había que enseñar el pasaporte para demostrar que eras extranjero.
Pasamos casi toda la mañana de una planta a otra y casi locas porque está organizado de una forma muy extraña. Nos dijeron que según la marca que buscases tenías que ir a una planta u otra, pero podías encontrar ropa de la misma marca repartida por varias plantas. Y ropa de mujer, hombre y niños en todas las plantas. En fin, un lío.
También son bastante desquiciantes los ascensores. Creo que había siete, pero solamente debían funcionar uno o dos. Como quisieras bajar y el ascensor que llegase subiera podías tirarte 10 minutos esperando a que viniera uno que bajase xD
Pero inconvenientes aparte… creo que es el lugar donde sale más rentable comprar. Primero porque había muchas rebajas, aunque no era la época, y segundo porque además de esas rebajas a los extranjeros nos hacen el 11% de descuento. Así que… casi un chollo xD
Aparte de comprar regalitos para la familia, me compré unos vaqueros Calvin Klein y dos camisetas de DKNY. El vicio es el vicio… jejeje
Después fuimos a la tienda más curiosa que he visto en mi vida, parecía el taller de juguetes de Papá Noel… Es una tienda de fotografía que se llama B&H y está regentada por judíos ortodoxos. Hay cientos de dependientes, la gran mayoría judíos con sus bucles, todo hombres y con una organización increíble.
Tienen isletas dedicadas a diferentes marcas de cámaras, donde puedes pedir información y probarlas. Pero si quieres comprar te envían a un mostrador gigante donde debe haber unos 100 dependientes organizados por número. Y te mandan a un número u otro dependiendo del idioma que hables. Ese dependiente te informa y aconseja según las necesidades que tengas. Una vez que te has decidido por algo él va a buscarlo, lo mete en una caja numerada, te da un resguardo con ese número y deja la caja en una cinta transportadora que hay bajo el mostrador mientras tú la ves marchar.
La cinta transportadora recorre la tienda entera hasta desembocar en la planta inferior. Cuando estás abajo te dirigen a diferentes cajas, según quieras pagar con tarjeta o en efectivo. Y una vez que has pagado te envían a un mostrador donde tienes que entregar el resguardo que te dieron arriba para que te entreguen lo que has comprado. Vamos, creo que es casi imposible que les roben porque el cliente en ningún momento tiene el producto en las manos hasta que no lo ha pagado.
Y terminé comprando una batería nueva para mi cámara, porque algo por dentro me decía que lo hiciese. Menos mal, porque terminó haciéndome falta varias veces en los días siguientes.
A la salida de la tienda nos dirigimos al famosísimo Madison Square Garden. Sinceramente había oído nombrarlo tantas veces que no sé qué me esperaba encontrar, pero no me gustó. A lo mejor por dentro está bien, pero por fuera es solamente un edificio de hormigón con forma circular, sin mucho más. Y al llegar pensamos que había sucedido algo porque estaba todo lleno de policía. Luego nos enteramos que esa noche actuaba Madonna allí, así que supongo que ésa sería la razón…

En la acera de enfrente se encuentra el edificio de la General Post Office (Correos). Es tan grande que me resultó totalmente imposible sacar una foto donde saliera entero.

Lo mejor era que desde allí se veía bastante cerquita el Empire State Building

De repente caímos en la cuenta de que todavía no habíamos comido, miramos la hora y… ¡las cuatro y media de la tarde! Que fuerte, nunca se me había olvidado comer… xD
Nos metimos en un sitio pequeñito y cutre enfrente del Madison Square Garden, donde nos atendió una chica muy maja que por el acento debía ser mejicana. Fue la que nos contó que actuaba Madonna y nos aclaró el tema de las propinas en NY, porque no teníamos muy claro cuándo había que dar propina y cuándo no.
Y a pesar de que el sitio no tenía muy buena pinta la verdad es que comimos muy bien. Me comí la hamburguesa más grande y más rica de mi vida. Parecía que estaba chamuscada, porque la carne estaba hecha al fuego, pero… estaba buenísima.
Después de comer decidimos volver al hotel para dejar las compras y descansar un poco. Luego dimos una vuelta por los alrededores y terminamos entrando en una tienda que iban a cerrar. Todo era ropa de marca a precios de ganga… Terminé cayendo otra vez en la tentación y me compré otra camiseta de DKNY y una chulísima de la Policía de Nueva York
A la salida a mi amiga se le antojó llevarnos a una farmacia para que viésemos lo originales que son. Eso más que una farmacia era una tienda de ultramarinos, porque vendían de todo. En la planta de arriba vendían comida y en la de abajo estaba la farmacia. Estanterías llenas de botes de pastillas de todo tipo para que te sirvieses tú mismo; cogías lo que querías y lo llevabas a caja. Había un mostrador para los medicamentos con receta, pero el resto era autoservicio. No sé si habrá farmacias del tipo de las nuestras.
Para la cena decidimos pasar por un supermercado, comprar algunas cosillas e irnos al hotel a comerlas. Teníamos unas ganas de pillar la cama… A todo esto, el súper ya estaba decorado para Halloween, lleno de monstruos a tamaño real. Y uno de ellos nos pegó un susto enorme, porque al pasar por su lado se movió. Dimos un grito y la gente se empezó a reír de nosotras xD
PD: Cuanta publi he hecho… va a parecer que me pagan. Juro que no es así
Today’s song: Maria Mena - Just hold me