Domingo 5 de octubre
Según mi maravilloso planning tocaba empezar el día yendo a misa, a una misa gospel claro xD Había leído en la guía de Nueva York que consulté antes del viaje, que en Chinatown había una pequeña iglesia que aún no era muy conocida por los turistas y que seguía conservando sus tradiciones casi intactas. En pocas palabras, que no hacían ceremonias prefabricadas para turistas.
Me había informado bien de la dirección de la iglesia y antes de salir volvimos a preguntar en recepción la mejor forma para llegar. Que paciencia tuvieron con nosotras, porque fuimos plastas de verdad… jejeje. El caso es que nos dieron un post-it con los datos del metro que debíamos tomar.
Nos ponemos a esperar en el andén a que llegase el metro. Después de diez minutos esperando y ver pasar unos cuantos trenes que no coincidían con lo que llevábamos escrito en el post-it nos empezamos a mosquear. Preguntamos a varias personas enseñándoles nuestro papelito y diciéndoles dónde queríamos ir y todos nos decían que estábamos en el lugar adecuado. Pero seguían pasando trenes y ninguno coincidía. Aburridas nos sentamos en un banco a esperar que llegase el nuestro. De repente aparece un tío con un ojo morado, una herida en la ceja llena de puntos, un cepillo en una mano y un recogedor en la otra. Se acercó a nosotras y nos dijo algo, pero al ver que no le entendíamos se alejó un poco.
Nosotras seguíamos esperando en nuestro banco cuando llega una negra clavadita a Whoopi Goldberg (al principio pensé que era ella), vestida con un uniforme del metro y también con un cepillo y un recogedor. Se sentó a nuestro lado en el banco también a esperar. De repente el tío de la herida en la ceja se acerca a ella y le pregunta algo. Ella le respondió algo muy bajito y él empezó a dar gritos como un loco. Menuda transformación, de repente estaba como fuera de sí… La doble de Whoopi nos miró con cara de aburrimiento mientras se encogía de hombros, como diciendo “qué se le va a hacer”.
El tío seguía gritando. No sé lo que decía exactamente, yo solo le entendía “fuck” y muchas versiones de “fuck” xDD Cada vez que pasaba un tren se acercaba al andén y le gritaba… Hasta que llegó un tren que debió gustarle y se subió dando gritos. Todavía recuerdo la cara de susto de la gente que iba en el tren cuando semejante energúmeno se subió y el enorme alivio que sentimos nosotras al ver que el zumbado se iba, porque empezábamos a estar asustadas. Nos montamos nuestra propia película, y dedujimos que por la pinta que tenía seguro que se habría metido en alguna movida y le debían de haber condenado a hacer servicios a la comunidad limpiando el metro y por eso estaba tan cabreado
A todo esto ya llevábamos 30 minutos esperando y nos parecía que ya era demasiado, que algo no debía ir bien. Volvimos a preguntar a una chica, pero esta vez tuvimos la suerte de que era dominicana y hablaba español. Cuando le contamos nuestra situación se echó a reír y nos dijo que el post-it estaba equivocado, que podíamos habernos montado en cualquiera de los trenes que habían pasado porque todos iban donde queríamos ir. Nos dijo que nos montásemos en el siguiente tren que llegase con ella y que nos avisaría en la estación que teníamos que bajar. Era majísima, y terminó contándonos su vida en el trayecto xD
Salimos del metro y en el camino a la iglesia nos topamos con el Palacio de Justicia o Corte Suprema que tantísimas veces ha salido en las películas y series… Otra vez me invadió la sensación de estar metida dentro de una película…

(Pincha en las miniaturas para ver las fotos en grande)
Nos costó encontrar la iglesia, gracias a la nula colaboración de los chinos, que cada vez que nos acercábamos a preguntarles salían corriendo. ¡Gracias por nada majetes! Cuando por fin encontramos un occidental, nos ayudó a orientarnos y dimos sin problemas con el lugar.

Con los problemas con el metro habíamos perdido muchísimo tiempo y creíamos que la misa ya habría terminado. Pero cuando abrimos la puerta y escuchamos esas maravillosas voces…
Nada más entrar una mujer mayor totalmente vestida de blanco se acercó a nosotras con una sonrisa de oreja a oreja y nos hizo señas para que la siguiéramos. Nos llevó a un banco y nos indicó que nos sentásemos. Mientras el coro cantaba (¡qué voces!) yo observaba todo a mi alrededor. Había señoras de blanco por toda la iglesia. El reverendo era reverenda, cosa que me gustó mucho. Vamos, que las mujeres eran las que llevaban el mando allí.
Cuando el coro dejó de cantar dieron paso a una ceremonia de bautismo que me llamó mucho la atención porque poco se parece a las de España. Para empezar no eran bebés a los que se bautizaba, sino personas de todas las edades. No había una pila bautismal, sino una especie de piscina donde se metía la reverenda y donde sumergían por completo a los bautizados, que inmediatamente eran tapados con albornoces.
También llamaba la atención el fervor de los fieles, que acompañaban al coro y se movían agitando las manos hacía arriba como en trance. Vamos, igualito que en las películas.
Solamente había una cosa que desentonaba allí, tres blancas sentadas en un banco, o sea nosotras xD
Tras la misa salimos a patear Chinatown. Tengo que reconocer que no me apetecía demasiado, pues los chinos nos es que me caigan excesivamente bien… Pero parece como que es obligado visitar Chinatown si vas a Nueva York, ¿no? Es flipante, es como estar en otro mundo, como si de golpe te hubieras teletransportado a China. Las calles abarrotadas, todo lleno de tiendas con los objetos más raros del mundo, falsificaciones, malos olores de comida…

La verdad es que yo estaba deseando salir de allí, pero mi padre se había empeñado en quería que le trajera una falsificación de un Rolex… hasta me había dado una foto del modelo exacto que quería xD
Miramos en varias tiendas, pero en los escaparates no veía el dichoso reloj. Hasta que en una tienda se acercó un hombre de aspecto hindú y medio susurrando nos preguntó qué queríamos. Le enseñamos la foto, la cogió y nos dijo que esperásemos. No sé dónde se fue, el caso es que a los cinco minutos volvió con un reloj idéntico al de la foto. Pidió 100 dólares, pero ni de coña estaba dispuesta a darle eso así que le dije que no e iniciamos la marcha. El tío nos siguió y bajó a 90 dólares. A mí lo de regatear no se me da bien y mi amiga empezó a hacerlo. Ella decía que le dábamos 50 y él decía que no. Otra vez hacíamos que nos íbamos, y él nos seguía bajando el precio. Al final me lo dejó en 55 dólares… Con esto del regateo siempre se te queda la sensación de que te han tangado xD
Emprendimos camino a Little Italy. Qué lástima, apenas es una calle porque el barrio lo han ido invadiendo los chinos… Aprovechamos para comer pizza rica en un italiano, que nos supo a gloria después de lo mal que habíamos comido los dos días anteriores xD

Luego fuimos al Soho, lleno de tiendas… Entramos en la tienda de Apple y fui dejando un reguero de babas. Aparte de que la tienda era muy chula y estaba muy bien organizada, ver tanta pijadita junta… ¡me entraron ganas de comprarlo todo! Al final terminé comprando el último modelo de iPod Nano para mi padre y un accesorio para ponerle radio, que siempre se está quejando de que él no tiene iPod y mi madre y yo sí xDD

Del Soho nos dirigimos al tranquilo Greenwich Village, aunque no sabría deciros cuándo acaba un barrio y empieza otro… Y fue aquí donde hicimos la tontería del año: buscar la pastelería dónde se suponía que compraban las protagonistas de Sexo en Nueva York
La madre que nos parió, lo que tardamos en llegar a la dichosa Magnolia Bakery que estaba lejísimos, que cansancio… ¿Qué pasó cuando por fin llegamos? ¡Había una cola enorme! ¿Qué hicimos nosotras? ¡Esperar una hora de cola como tontas!
Y cuando pudimos entrar después de una hora en la cola qué decepción… Allí solamente había cookies y lo que llaman cupcakes, que son una especie de magdalenas con crema, chocolate o lo que quieras por encima. Compramos unas cuantas cookies y yo me cogí dos cupcakes, que llegaron al hotel espachurradas a pesar de que me las metieron en una caja. No os asustéis con las fotos, lo que parece mierdecilla era chocolate, y no estaba malo… xDD

Siguiendo con las series estuve a punto de proponer que buscásemos la casa que sale en la serie Friends, que se suponía que estaba cerca, pero con lo cansadas que estábamos descarté la idea tan rápido como vino jejeje
Lo que hicimos fue buscar el metro para volver al hotel. Y nuevamente se produjo una situación surrealista, aunque afortunadamente no como la de la mañana. Estábamos diciendo que lo mejor era preguntar a alguien para no equivocarnos con el metro cuando de repente un señor con aspecto de indigente que tocaba el violín nos dice: “¿Españolas?“. Y nosotras: “Sí“. Y él: “Ohh España, la madre patria. Yo soy cubano, ¿necesitan ayuda?“. Nos explica en qué lado debíamos esperar y qué metro debíamos coger cuando de repente me ofrece el violín y me dice: “¿Quieres tocar?“. Y yo: “No, gracias“. Y él: “Sí, toma, coge el violín“. Y yo: “No, es que no sé tocar el violín“. Y él: “No importa, yo te explico“. Mamma mía, hasta que no lo cogí no dejó de insistirme… Las otras me miraban y se partían de risa porque pensaban que yo estaba muerta de vergüenza, y mientras el hombre me decía: “Mira, apoya la barbilla aquí“. Vamos, que hasta que no hice ruido con el violín el tío no se quedó a gusto.
Qué alegría me entró cuando llegó el tren… Lo que nadie sabía era que la situación no me estaba dando vergüenza, al fin y al cabo en Nueva York no me conocía nadie. Lo que me daba era bastante asquillo coger el violín, ponerlo sobre mi hombro y apoyar la barbilla en él. Lo reconozco, soy muy escrupulosa
Ya en el vagón, nos empezó a hablar una señora griega que según dijo había estudiado durante unos cuantos años en Madrid y llevaba veintitantos viviendo en Nueva York. Hablaba mejor español que nuestra reina, que lleva aquí toda la vida… Y mi amiga estaba tan metida en la conversación con la griega que se olvidó de agarrarse cuando el tren volvió a ponerse en marcha y salió disparada hacia atrás, cayendo encima de un chico negro que la miró con un careto… xDDDD
Today’s song: Bon Jovi - Always
Pincha en la imagen y vótame en…
