Aunque este blog tiene apenas 5 meses de vida, lo cierto es que hoy se cumplen cuatro años de mi primera incursión en el mundo de los blogs.
Empecé en ya.com de la manera más tonta, de casualidad… No recuerdo por qué entré en ese portal, lo que sí recuerdo es que vi escrita la palabra “blog” y pinché en ella para saber qué era eso. Cuando lo tuve más o menos claro me dije que tal vez fuera bueno disponer de un lugar donde poder desahogarme, pues en esa época no estaba atravesando el mejor de los momentos, sobre todo a nivel familiar.
Mantuve ese blog casi un año, hasta que me cansé del diseño que tenía y no poder cambiarlo. Sé que es una chorrada, pero ya que en él expresaba mis sentimientos me apetecía que el diseño se identificase conmigo lo más posible también. Quería tener un blog con un diseño personalizado, hecho por mí, así que busqué un alojamiento gratuíto para instalar mi nuevo blog.
Quedé encantada, mi nuevo blog era más mío, era “más yo”. Y para no cansarme del diseño decidí modificarlo un poco con cada cambio de estación, pija que es una…
No me acuerdo de cuánto tiempo duró ese blog, pero un buen día sin ton ni son se estropeó. No podía entrar a la base de datos, daba error siempre, cosas de los alojamientos gratuítos supongo. Me fastidió horrores perder todo lo que había escrito, pero sobre todo perder los comentarios que la gente me había ido dejando… ¿Por qué nunca haré backups?
No me quedó más remedio que buscar otro lugar donde alojar el blog y trasladar allí los bártulos. Todo funcionaba perfectamente, hasta el día en que sentí la necesidad de pasar página… Y aterricé aquí, nuevo blog, nuevo nombre… pero sigo siendo yo.
PD: Tres días para irme a Nueva York
Today’s song: Miranda Warning – Los restos del naufragio
