Hoy empieza la temporada final de Perdidos y estoy tristona, no quiero que la serie se acabe…
En mi opinión es de las mejores series que se han hecho; es original, diferente, entretenida, emocionante, adictiva…
¿Qué voy a hacer yo sin los ojazos azules, la sonrisa, los hoyitos, etc., de mi querido Sawyer? También echaré de menos su chulería, sus motes, sus ironías y ese lado tierno que siempre intenta ocultar
Today’s song:Jay-Z & Alicia Keys – Empire State of Mind
Siguiendo con la tónica con la que hemos empezado el año sí nos han robado, pero también he de decir que la cosa no ha sido nada comparado con lo que esperábamos. Pensábamos que al abrir la puerta de la casa encontraríamos todo por los suelos y ningún aparato electrónico. Pero lo que nos encontramos fue la contraventana del salón forzada y el cristal de la ventana abierto. Al entrar en casa todo en su sitio y ni rastro que nos indicase que hubiese entrado nadie… Nos costó darnos cuenta de que lo único que faltaba era una televisión plana pequeña que teníamos en una mesa junto a la ventana. Al ser plana y pequeña pudieron sacarla a través de los barrotes de la ventana.
Y eso fue todo… Nos alegramos tanto porque no había destrozos ni habían robado nada más que ni lo denunciamos ni dimos parte al seguro. Más que nada porque eso habría ocasionado unos trámites que nos hubieran obligado a quedarnos más días allí y lo que queríamos era volver a Madrid cuanto antes.
En fin, estoy contenta pensando en lo que podía haber sido. A ver si sigue invirtiéndose la racha y a partir de ahora todo lo que viene es bueno…
Ayer fue mi temida visita al ginecólogo… Temida porque era la primera vez que iba, temida porque todo lo que tenga que ver con médicos me asusta, temida porque estaba segura de que me mandaría análisis de sangre entre otras cosas y temida porque como ya dije se me ha metido en la cabeza que tengo algo malo.
La experiencia no fue del todo mala. Nada más entrar le dije al médico que iba con mucho miedo y el hombre, que era bastante majo, intentó tranquilizarme y que perdiese un poco el miedo. Como era de esperar me mandó unas cuantas pruebas, que según él no son dolorosas, y un análisis de sangre de lo más completo. Hasta bromeó diciéndome que no me preocupase, que un litro menos de sangre no era nada. Yo casi me mareo solamente de pensarlo, porque a mí lo de las agujas no me da miedo, me da terror… La razón es que nunca me encuentran las venas en los brazos y terminan sacándome la sangre de la yugular, cosa bastante poco agradable. En fin, como no tengo que hacerme el análisis hasta casi dentro de un mes tengo un poco de tiempo para mentalizarme
También salí de allí un poco más tranquila porque tras explicarle lo que me pasa dijo que se inclinaba por algo mucho más sencillo que la película que yo me he montado en mi mente. Y si es eso que él cree la solución es sencilla. Así que ojalá que los resultados de todas las pruebas sean buenos y no se hagan realidad mis paranoias…
Cambiando de tema, esta tarde nos ha llamado una vecina de la casa que tenemos en Almería y nos ha dicho que era posible que nos hubieran entrado a robar, porque han entrado a casi toda la urbanización y han visto que nuestras ventanas estaban abiertas. Así que mañana toca viajecito de comprobación…
No me puedo creer que tengamos tan mala suerte. Hace unos años nos entraron a robar en Madrid, nunca podré olvidar la sensación tan desagradable que fue abrir la puerta y encontrar todo por el suelo, todos los cajones de los armarios abiertos y revueltos, el asco al pensar que habían tocado mi ropa, mis cosas…
Allí no tenemos cosas de gran valor, pero por lo que nos ha contado la vecina a los demás les han robado hasta los electrodomésticos. Menuda faena si hubiera que comprar otra vez todas esas cosas… Ojalá que lleguemos y todo esté en orden.
¿Cómo acaba? Porque dicen que lo que bien empieza, bien acaba. Pero y si la cosa empieza mal, ¿también acaba mal? Espero que no, porque si no lo llevamos claro…
La última vez que escribí os hablé de la cordialidad que había reinado en mi familia en Nochebuena y Navidad. Para fin de año todos nos trasladamos a la zona levantina y la verdad es que en un principio nada cambió. En Nochevieja cenamos en un restaurante y lo pasamos genial en la fiesta posterior. Cenamos bien, nos reímos un montón y hasta los peques aguantaron en pie hasta muy tarde…
Al día siguiente decidimos comer en el mismo restaurante para no tener que cocinar ni manchar nada en casa de mi primo. Todo seguía marchando divinamente hasta el final de la comida en que mi primo, el que vive allí, creyó escuchar de boca de mi tía algo que le sentó mal. Y en vez de hablarlo se levantó de la mesa dando gritos y dejándonos a todos sorprendidos. Y más cuando mi tía no había dicho lo que él decía que había dicho… En fin, que se armó la marimorena, perdió los papeles totalmente y se puso hecho una fiera con mi tía injustamente.
La cosa terminó en que mis tíos recogieron sus cosas y se volvieron a Madrid, y mi tía diciendo que no volvía a pasar unas navidades en familia.
Nosotros, que pensábamos quedarnos allí hasta después de Reyes, decidimos volvernos el día 4 porque el ambiente que se había quedado tras el follón no era muy agradable.
Los Reyes este año se han portado genial conmigo y me han regalado un portátil chiquitín que es una monada. Yo no había pedido nada, ningún año lo hago porque me gustan las sorpresas y la verdad es que no sé si he sido tan buena como para merecerlo. Pero estoy encantada, voy con él a todas partes, es tan manejable…
Y cambiando de tema, el lunes tuve que ir al médico porque llevo con un constipado que no se me termina de pasar y con una tos y una ronquera de lo más molesta. Para variar no me dijo lo que tengo pero me mandó antibióticos y parece que voy mejorando un poco…
El martes tuve la primera de las citas médicas que tenía previstas de las que os hablé en el último post. Ésta no me preocupaba demasiado, porque era con el traumatólogo, para contarle cómo me fue la rehabilitación que hice en julio. Es casi de chiste que en enero le hable de algo que pasó en verano, pero no había cita para antes. ¡Como para unas prisas!
No me ha mandado más rehabilitación ni me ha dicho que vuelva, simplemente me recomendó que me comprase un collarín blando, que lo usara unas cuantas horas al día (sobre todo cuando esté en el ordenador) y que probase a dormir con él puesto. Voy a intentarlo, hoy será la primera vez, pero veo difícil que consiga dormir con eso…
El siguiente médico lo tengo el jueves de la semana que viene. Y éste es el que me asusta, porque mi hipocondría ha hecho que se me meta en la cabeza que tengo algo malo… Ains no puedo dejar de dar vueltas a la cabeza, tengo tanto miedo que hasta sueño con el temita. Ya os contaré…
No pensaba que llevaba tanto tiempo sin escribir por aquí, pero madre mía… ¡la última vez fue el 13 de noviembre! Entre unas cosas y otras he estado bastante ocupada y encima tengo la cabeza en otra parte, pensando en varias citas de médicos que tengo para enero. Como soy una hipocondríaca ya estoy agobiándome mucho y pensando que tengo algo malo. Ya os contaré más adelante…
En este tiempo sin escribir volví a organizar una quedada con mis primos, que no me dejó muy buen sabor de boca. Me he prometido que no volveré a organizar ninguna, que luego me quedo chafada viendo el poco interés que tienen algunos. Si quieren que nos reunamos que lo organice otro.
También acudí a otra quedada con antiguos compañeros de colegio. Lo pasé muy bien, a pesar de que a última hora se rajaron la mitad y terminamos siendo solamente cinco.
La Nochebuena y la Navidad las pasé con la familia. Y afortunadamente todo transcurrió de manera tranquila y cordial. Se agradece tanta paz después de unos añitos de tensiones… Y hoy me marcho a la zona levantina para pasar el fin de año. Al final el viaje a Túnez se fue al garete, con la ilusión que me hacía…
En fin, esperemos que siga reinando el ambiente tranquilo y no tengamos ningún sobresalto. Al nuevo año le pido, sobre todo, salud; para mí y para todas las personas a las que quiero.
Y a todos los que me leéis os deseo lo mismo y que entréis en 2010 con buen pie y se cumplan todos vuestros deseos